
La Jordan IV fue un éxito. Si las tres primeras habían sido revolucionarias en un sentido u otro, las IV habían servido para asentar la serie. Los detalles "automovilísticos" de la IV hacían que, por primera vez una zapatilla reflejara directamente los gustos de un jugador, más que su forma de jugar.
Durante la realización de las jordan III y IV, el laboratorio de ideas de nike había estado trabajando en incrementar el rendimiento de las zapatillas grabando los pies de Michael durante cada partido para comprobar los lugares en los que la zapatilla cedía. Cada partido fue grabado y revisado mil veces hasta encontrar los puntos débiles de cada zapatilla. Eso redundaría en una zapatilla tecnológicamente avanzada, a la vez que extrañamente revolucionaria.
La Jordan V debía ser rápida, proteger y ser activa; debía funcionar como un avión, y en el diseño se tomó como base los British Spitfires de la Segunda Guerrra Mundial. Esa idea que, en su momento nadie entendía, luego se repitió hasta la saciedad. De hecho, las Jordan XX2 han sido mil veces comparadas con las AJV debido a que ambas se habían inspirado en aviones de combate.


Las llamas que decoran la mediasuela están directamente inspiradas en los dibujos que los soldados hacían sobre los aviones para individualizarlos. A la hora de fabricarlo, lo que parecía un elegante detalle se convirtió en un quebradero de cabeza para los encargados
Tinker Hatfield siempre ha tenido buenas relaciones con el cine y la televisión, lo que ha llevado a nike a realizar modelos adaptados a algún gran éxito. Tinker había trabajado en las zapatillas que Michael J. Fox llevaba en "Regreso al futuro II" y le pareció buena idea llevar las suelas transparentes a un modelo "real". La transparencia se vuelve amarillenta con el uso, lo que convirtió la suela en una verdadera garantía de "freshness". Lo cierto es que ese detalle influía en la tracción, no tanto en las límpias canchas de la NBA, sino en cualquier pista de calle. La lengüeta estaba realizada en material reflectante, por lo que con cada foto, con cada flash, el jumpman de la lengüeta brillaba. La ojetera plástica está basada en la Jordan III y la malla de la Jordan IV se convertía en un panel plástico, los cordones se mantenían en su lugar gracias a una pequeña pieza, un "lacelock" que terminarían convirtiéndose en sello de la firma. Fue la primera Jordan en editarse en los colores de Laney, el instituto de Michael. En algunos colores por primera vez aparecía un "23" como sello de Jordan, y en una ocasión, ése fue el único 23 que llevó. Minutos antes de un partido robaron su camiseta, por lo que tuvo que jugar con el número 12 en el dorsal y el 23 en las zapatillas.

Fueron las nuevas zapatillas de Mars, las del "playground" de Michael, con las que
Jordan ganó su primer MVP, las que lucharon contra los "Bad Boys", además Jerome Kersey de los Portland Trail Blazers se atrevió a lucirlas en la final mientras Michael se había quedado en el camino. Más tarde la verías en los pies de Kenyon Martin en su etapa universitaria y MIke Bibby, Derek Anderson, Fred Jones y otros miembros del Jordan Team. Las reediciones han sido siempre grandes éxitos, posiblemente porque se ha basado en los colores de modelos anteriores, y en colores siempre deseados por los más viejos del lugar como el "burgundy". En 2006 una colaboración con Undftd y la versión laser se convirtieron en el hype del momento. Carmelo Anthony, uno de los miembros del Jordan Team la eligió para ser la base de su propia "signature", la V.5, lo que sin duda relanzó la vida de un modelo que quizás nunca necesitó ayuda para convertirse en un clásico instantáneo.
4 comentarios:
gran articulo para grandes zapatillas... es una pena que mi economia sea tan miserable.
¿que me puedes decir de las huarache elite? me las voy a pillar y tu opinion siempre es intersante.
una zapa única, y otro gran texto
buen texto. sólo una pregunta... la inspiración no se había basado en el p51 mustang norteamericano, en lugar del spitfire británico?
salud.
Según se ha repetido desde "Driven from within", la idea le llegó a Tinker Hatfield viendo un documental sobre la Segunda Guerra Mundial en el que aparecían Mustang americanos y Spitfire británicos. Supongo que el número 5 le acerca más a los Mustang, aunque el mismo Tinker habla de que no quería un zapatilla en la que se pudiera identificar claramente su inspiración.
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